Yla Zapater, seleccionada por el programa EWA del EIT Food que busca apoyar al emprendimiento femenino en el sector agrifood.

En nuestro compromiso con el apoyo a mujeres emprendedoras en cada uno de los pasos de este arduo camino (incluso antes de que terminen de animarse a hacerlo), os traemos un día más la experiencia de una emprendedora que decidió lanzarse a la aventura y que sirva de inspiración a otras muchas mujeres.

 

Yla Zapater Sanz es la CEO de UMAMI Ethical Food, un proyecto de quesos vegetales de Alcorisa, Teruel. El producto está elaborado a base de anacardos y almendras ecológicas del Bajo Aragón. Se presenta como una alternativa para aquellas personas que por diversas razones de salud o éticas o simplemente por gusto deciden comer un alimento plant-based, de calidad, sabroso, sostenible, saludable y responsable.

 

Cuando decidió emprender, sabía que iba ser un gran reto, que encontraría obstáculos y dificultades. Pero ha creído en un su proyecto. Su idea siempre ha sido poder encontrar un camino profesional que impactara de manera positiva el mundo en el que vivimos, que muchas veces puede ser hostil. Sin embargo, con proyectos como este, la vida se ve más agradable.

 

UMAMI Ethical Food es un proyecto que está siendo mentorizado por Lola Bordás, CMO de Finnova y responsable de “Womenfortech”, y que también se va a apoyar desde Fundadoras que forma parte del equipo de mentoras de EWA. UMAMI fue seleccionado para formar parte del programa, que lleva en marcha ya varios meses y que pernece a la iniciativa europea Climate KIC del EIT Food.

 

Te preguntarás, ¿qué es EWA? EWA es un programa que escoge a 130 mujeres emprendedoras del sector agrifood pertenecientes a 13 países diferentes con unos índices de innovación bajos. La final de España se va a celebrar el 9 y 10 de noviembre en Barcelona, y UMAMI estará ahí. Los proyectos seleccionados entrarán a formar parte de un programa con una duración de seis meses diseñado para la creación de soluciones empresariales para retos específicos en el sector agroalimentario. El objetivo es que, tras este tiempo, las emprendedoras dispondrán de los conocimientos, la confianza y el apoyo necesarios para alcanzar y superar sus aspiraciones para lograr desarrollar con éxito sus empresas sostenibles, como sabemos que ocurrirá con UMAMI Ethical Food.

 

El programa está enmarcado en la iniciativa Climate KIC del EIT Food. El EIT Food es una organización europea que tiene como objetivo la aceleración de la innovación para construir un futuro sistema de comida saludable que produzca alimentos sostenibles y nutritivos accesibles para todas las personas. Sus programas están enfocados en reducir las diferencias entre países y regiones con una capacidad de innovación baja poniendo a los consumidores en el centro de las distintas iniciativas y programas, y con la colaboración entre entidades como una de sus señas de identidad.

Y ahí está UMAMI Ethical Food, seleccionado por este prestigioso programa para continuar con el desarrollo de su negocio. Pero sabemos que el camino hasta llegar aquí no ha sido sencillo. Por ello, queremos conocer más la historia de Yla y UMAMI.

 

Cuéntanos por qué decides dar el gran paso de emprender.
R: El trabajo es algo muy importante al que le dedicamos muchas horas. Debes de estar completamente armonizada en la labor que realizas cada día para poder sentir que formas parte de algo.
Por ello, para mí, llegados ya a este punto de mi vida, necesitaba desarrollarme a nivel personal y que mi trabajo lo pudiese gestionar yo.
Ser dueña de mi tiempo, de mi esfuerzo, de mi dinero y sobre todo que tuviese un sentido, por y para qué quiero hacer esto.


¿Ha sido muy complicado llegar hasta aquí? ¿Qué tipo de dificultades has encontrado?
R: Un poquito sí. En mi caso he sido consciente de dos tipos de dificultades: externas e internas.

 

Como externa una de las más importantes para mí ha sido la falta de recursos económicos. Por ende, ello me llevó a sentir inseguridad, miedos, impotencia y frustración.

A su vez, muchas normas, decretos, leyes, ayudas, etc que ofrecen las administraciones públicas, considero que no se ajustan a la realidad y en muchas ocasiones no permiten avanzar al ritmo deseado.

 

El momento de búsqueda de local, también fue costoso.

Estos últimos años en los que todo es tan denso, creo que podríamos ser más comprensibles e intentar ayudarnos más entre nosotrxs.

Se deben ofrecer servicios y recursos que ayuden a fomentar las iniciativas que se van generando, promovidas tanto a nivel municipal como entre particulares.

Hay que ofrecer soluciones, no generar más problemas.

¿Has sentido en algún punto del camino algún tipo de problema u obstáculo por el hecho de ser mujer emprendedora en un sector históricamente masculino como es el sector agroalimentario?

R: Llevo un recorrido muy corto como emprendedora.

Sé de las dificultades que tenemos las mujeres a todos niveles, y por       desgracia en el medio rural estas dificultades se ven acentuadas.

Debes luchar doblemente, una por ser mujer y otra por ser madre, como es mi caso.

 

 

¿Es importante el apoyo de las instituciones a los emprendedores? ¿Cómo puede marcar la diferencia en un emprendimiento como el tuyo un programa como EWA?
R: Es muy importante que las instituciones formen parte de esto y sobre todo que valoren y se involucren en cada proyecto, que no se ciñan al típico y pesado “esto es lo que hay” y “esto siempre ha sido así”.

Se debería revisar, en la medida de lo posible, cada uno de los proyectos e intentar buscar soluciones y ofrecer apoyo según sus necesidades y fase del proyecto.

EWA es un programa de incubación muy potente que ofrece un gran apoyo para poder desarrollar cada una de las fases de tu proyecto a través de una formación muy concreta y personalizada.

Ayuda mucho a asentar las bases de tu proyecto.

Te facilita muchas herramientas además de una mentoría personalizada.

Ofrece una plataforma y una red con infinidad de recursos.

El que exista un programa centrado en impulsar el emprendimiento femenino en el sector agroalimentario es muy necesario, visualizando así la presencia de la mujer.

 

 

Por último, ¿podrías aconsejar a las mujeres que aún no se animan a emprender, pero tienen una idea que les apasiona y creen en ella?
R: Yo estoy muy contenta de haber dado este paso.

Personalmente me ha ayudado mucho el rodearme de personas que han pasado por lo mismo que yo, de esta manera he sentido mucha empatía y comprensión, ya que hay muchos momentos de bajón.

El participar en programas de emprendimiento también ayuda mucho a desarrollar bien cada una de las fases del proyecto, te ofrece asesoramiento, recursos, contactos…

Tienen que ser realistas sobre la viabilidad del proyecto, por eso mismo el participar en este tipo de programas, te ayudan a ver si el proyecto es viable, debe modificarse o se debe de abandonar.

Los miedos a veces nos bloquean, pero todo pasa, las emociones van y vienen.

Si quieren desarrollar un trabajo que realmente nace desde dentro y fluyen con él, todo irá bien, aunque cueste.

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